martes, 10 de abril de 2012

Crónicas vampíricas (parte 3)

Despues de bastante tiempo, aquí me veo, frente al ordenador dispuesto a seguir con la historia... Pero según pasa el tiempo, me doy cuenta que... escribir sin guión es como... arduo... esencialmente porque no sabes lo que va a pasar hasta que lo escribes, y vale, tener en tensión a los lectores es bueno pero... tenerse en tensión a uno mísmo... Bueno, no nos enrollemos...
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Hacía como un mes que había empezado a seguir las pistas del libro, ya sé, parece una locura... pero ¿no lo era todo desde el principio?
Presuponiendo que lo que el libro contaba era cierto, tenía una base desde la que buscar e ir atando cabos... poco a poco me fuí enterando de cosas, como por ejemplo que en un castillo cercano a la comarca vivía un hombre bastante reservado y frío, una especie de terrateniente que dominaba la economía de la zona, sin embargo nadie en el pueblo lo había visto realmente ni sabía como era, además su castillo estaba construido de una forma extraña... no había ventanas que dieran directamente al exterior, la puerta estaba construida de manera perpendicular a la trayectoria del sol, etc... todo parecía indicar que aquel hombre era un vampiro... pero ¿lo sería de verdad? y si lo era ¿seria el responable de lo que le pasó a mi familia o sabría algo sobre lo sucedido? necesitaba encontrar mas información, dado que todo lo que tenía eran elucubraciones.
Ahora tenía dos formas de conseguir información, los libros y la calle y un proposito, averiguar quien era "el hombre siniestro del castillo".
Poco a poco, armado con papel y lapiz fuí recolectando informacion sobre sus negocios y cada pista me llevaba a la siguiente, compra-venta de ganado, de comida, telas, mano de obra... nadie lo había visto.
A la semana, ví un hombre vestido completamente de negro, era una tela de gran calidad, sin embargo él no parecia un noble, lo seguí, se adentró en la zona comercial y paró frente a la herrería, con un rapido movimiento de mano golpeó fuertemente la puerta, luego retrocedió y esperó, yo me escondí y esperé a ver que pasaba... del interior salió el herrero, el caballero de negro parecía dispuesto a liarla allí en mitad de la plaza:
- El señor Mildford me manda a ver si su pedido está ya listo.
- Lo siento, -respondió el herrero - me temo que no tengo aun lo que el señor me pidió.
- ¿Como? - vociferó el caballero -¡Hace una semana que debería haber estado terminado! ¿y me vienes ahora con estas?
- Lo siento...
- ¿Lo sientes?¡Maldito!, ¡No saldrás impune de esta, Lord Milford se encargará de tí!
Tras esto, el caballero se dió la vuelta y se marchó, ahora todo parecía indicar que ese tal Milford era el noble del castillo, pero necesitaba algo que me indicara que era mi "hombre".
Mi intuición me decía que esa noche algo malo le iba a pasar al herrero y que ese acto desvelaría la identidad de Lord Milford, así pues, esperé a que empezara a anochecer y seguí al herrero hasta su casa, al entrar saludó a su mujer y a su pequeña hija... yo tenía un mal presentimiento, se me infundió que aquellos pobres aldeanos morirían en cuestión de horas, ¿debia avisarles?, no... era mejor esperar, no estaba seguro de nada...no merecía la pena asustar a aquellas pobres personas por una suposición, además, probablemente no me creerían...
No llegó nadie, las horas pasaban y empecé a pensar que quizá fuera una pista falsa que no conducía a ninguna parte... ya era tarde, estaba desanimado y tenía sueño cuando me dispuse a irme, cuando, a lo lejos ví varias luces acercandose, parecían jinetes... bueno, no perdía nada esperando un poco más.
Mis sospechas se confirmaron ràpido, los jinetes se dirijían hacia la casa del herrero, decidí arriesgarme y acercarme todo lo posible, arropado por la oscuridad de la noche me acerque a las lindes de la casa. Cuando los jinetes desmontaron pude ver quien iba a la vanguardia del grupo... ¿podia ser?, no... era imposible... ¡se parecia al hombre que quemó mi casa!
Ahora todas mis sospechas se confirmaban, aquel hombre trabajaba para el vampiro que se llevó a mi hermana y dicho vampiro ¡era Milford!, pero... ¡la familia!¡estaban en peligro!¡debía hacer algo!
Los hombres de Milford patearon la puerta, el hombre que quemó mi casa entró y vociferó:
-¡Vengo a cobrar tu deuda con Lord Milford!
Se oyeron voces en el interior de la casa y todo comenzó a arder, era demasiado tarde... el hombre salió todos volvieron a montar en sus caballos y se fueron... yo estaba aterrorizado en el suelo... mis piernas no respondian... no me podía mover... sin embargo tenía que hacerlo, me armé de valor y corrí hacia adentro de la casa, estaba todo en llamas, el humo a penas me dejaba respirar, oí voces provenientes de la segunda planta ¡parecia quedar alguien con vida!, me cubrí la cara con la ropa y subí las escaleras, ¡era la niña!¡estaba atrapada en su cuarto!¡debía salvarla!
Las visagras estaban puestas de tal modo que lla puerta habría hacia adentro y la niña no podía abrir desde el interior, pateé la puerta con todas mis fuerzas, pero no cedió, era demasiado débil... los gritos de desesperación y los sollozos de la niña eran cada vez mas fuertes ¿no podía salvarla? me negaba a creerlo, tenía que conseguirlo, ¡a cualquier precio! golpeé, empujé y pateé la puerta una y otra vez, aquella niña dependía de mí, ¡no podía dejarla morir!, seguí, seguí y seguí hasta que al final la puerta cedió y se abrió, la niña estaba allí en un rincon, asustada, abrazada a un muñeco... todo su cuarto ardía... corrí hasta ellá, la sujeté como pude y la llevé fuera de la habitación, luego corrí escaleras abajo y salimos de la casa, caí al suelo, la niña estaba entre mis manos, tendría un par de años menos que yo, su pelo era negro y tenia los ojos oscuros... tenía marcas de cenizas por toda la cara... comenzó a toser...¡Lo había logrado!¡la había rescatado!
La niña intentó hablar:
-Mi... pa...dre... ha...
Dejó de hablar... no se movía, tenia la mirada perdida... habia muerto... en realidad no conseguí salvarla, fue demasiado tarde... habia muerto por mi culpa, porque yo era debil...
Entonces rompí a llorar desconsoladamente, no habia podido salvarla, no podria salvar nunca a nadie, era un completo inutil...
-¡NO!- grite, no me podía hundir, debía seguir, encontrar a mi hermana y salvarla.
Juré que jamás ninguna chica sufriría o moriría por mi culpa, aquello no se volvería a repetir.
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Vaya... ha sido mas corta de lo que esperaba... pero me he emocionado y además, bueno, se me acaba el tiempo...
Espero seguir próximamente
LOK!!!!

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Nooo, creí que salvaría a la niña, pobrecilla :( Está muy interesante, síguela, y a ver si con el tiempo el prota se va armando de valor.

Pirtmk dijo...

He de decir que lo de la niña y demás no lo tenía ni pensado... pero cuando llegué a la parte de los jinetes, tuve un flash de esa parte y me dije "tengo que escribirlo"