miércoles, 25 de abril de 2012

Crónicas vampíricas (parte 6)

Ala... me ha llevado como 2 horas y media... pero creo que ya...
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Era primavera, tenía 23 años, llevaba ya 7 con la señorita Annabelle, faltaban unas 3 horas para amanecer, yo estaba en mi habitación durmiendo, algo me despertó, miré para la puerta, allí estaba ella, de pie, llevaba una vela en la mano, me levanté lentamente, Annabelle me sonrió, no sabia que pasaba.
-Levantate y sigueme - dijo Annabelle.
Yo obedecí, me guió a través de los pasillos hasta su habitación, al llegar a la puerta de sus aposentos se paró, me miró y volvió a sonreir.
Yo le abrí la puerta, ella entró y se dirijió a los pies de su cama.
- Ven, entra y sientate - dijo.
Yo obedecí.
- Hace ya muchos años que trabajas para mí, cuando te encontré me dijiste que querias ser vampiro, durante este tiempo te he enseñado todo lo que sé sobre la cultura vampírica y te he enseñado todo aquello que perderás si definitivamente deseas convertirte en vampiro. Dime ¿aún lo quieres?
-Sí, lo deseo con toda mi alma y todo mi corazón.
-Una vez te conviertas, ya no habrá marcha atrás.
-Me da igual, si así puedo salvar a mi hermana, estoy dispuesto a entregar todo lo demás.
Annabelle, me cogió la mano, me miró a los ojos, a través de ellos se podía ver ternura, yo me sonrojé.
El corazón me latía mas y más deprisa, ella se acercó lentamente a mí, todo el cuerpo me temblaba, entonces, me besó, durante un instante sentí como si el corazón se me detuviera, ella me recostó en la cama y sobre mí comenzó a quitarse el camisón blanco que llevaba, sentí como todo en mí ardía, ella me cogió la mano y la colocó suavemente sobre sus senos, luego comenzó a desnudarme, yo estaba paralizado, ni tan siquiera sabía que hacer.
-Relajate y dejame a mí- dijo mientras me abrazaba.
Comenzó a moverse lentamente, mi corazón latía cada vez más y más rápido, todo me parecía maravilloso, Annabelle gritaba mi nombre mientras seguia moviendose, cada vez más.
Entonces comenzó a besarme en el cuello, yo la abracé y me mordió en el cuello, sentí lo más intenso que jamás había vivido, creía que iba a morir de placer.
Y así fue...
Cuando desperté seguía en su cama, pero ella no estaba, me sentía raro, todo el calor que habia sentido en mi cuerpo antes había desaparecido, coloqué mi mano sobre mi corazón, no latía, definitivamente estaba muerto, pero aún seguía con vida. Era un vampiro.
Me levanté me puse mi ropa y me dirijí hacia el salón, sentía hambre.
En el salón estaba ella, sentada en el sillón que coronaba el lugar, llevaba un vestido aguamarina con unos guantes a juego, su rostro de seriedad parecía haber vuelto.
-Acercate.
Yo fuí hasta donde ella estaba.
-Arrodillate.
Obedecí, ella se levantó y se acercó a mí, se quitó el guante de la mano izquierda.
-Debes tener hambre.
Me acercó el brazo, yo le cogí la mano e instintivamente mordí, ella cerró los ojos, luego retiró el brazo.
-A partir de ahora te alimentarás solo de los criados que se ofrezcan.
Recuerda nunca perder el motivo por el cual te hiciste vampiro, porque ese será tu faro de luz en la oscuridad.
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:$ Aquí se acaba la entrada... yo espero que mi narrador esté contento...

miércoles, 18 de abril de 2012

Crónicas vampíricas (parte 5)

Y aquí llega la quinta parte del clásico de entre los clásicos... he de decir que juanjo lleva 4 entradas preguntandome que cuando el prota se va a convertir en vampiro... pues... no lo diré...
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Parecía casi una provocación, Milford y sus secuacen habían decidido partir de la ciudad a las pocas semanas de mi intento de incursión ¡y encima estaban haciendo los preparatidos publicamente!, era casi como si quisera que lo persiguiera. Todo estaba listo para la marcha, ellos tenían sus guardias montadas y yo llevaba toda la comida que podía cargar, era cuestion de tiempo salir, sin embargo habia algo con lo que yo no contaba, ellos podían avanzar dia y noche, sin embargo yo solo podría seguirlos durante el día, por muy despacio que fueran, cada dia de viaje me sacarían al menos 3 horas de ventaja, así que era cuestión de un par de semanas que consiguieran despistarme.
Aún así no me rendiria.
Todo estaba pasando tal y como predije, a la semana de "persecución" me llevaban ya casi un dia de ventaja, mi única esperanza era ir preguntando pueblo por pueblo por el cual pasara hacia donde se dirigía la caravana y esperar con acertar siempre el camino... Durante casi 6 meses ese fue el plan a seguir, avanzar, preguntar, avanzar, sin embargo, transcurrido ese tiempo pasó lo inevitable... los perdí... estaba en una ciudad desconocida, sin dinero, sin comida y sin rastro de mi enemigo, ahora tocaba comenzar desde cero otra vez, pero en esta ocasión era muy probable que Milford ni tan siquiera estubiera en la mísma ciudad que yo.
Sólo podia hacer una cosa, los pasos a seguir eran los mísmos, conseguir refugio, conseguir comida, conseguir información. Lo primero y lo segundo fue tremendamente fácil, lu último... bueno... parecía imposible... era como si Milford ni tan siquiera existiera, nadie sabia nada, parecía que nunca habia pasado ni por allí ni tampoco cerca.
Durante 3 largos meses estuve buscando respuestas, pero nadie sabía nada, hasta que un dia, pasó algo que cambiaría las cosas para siempre.
Aquella noche estaba deambulando por la ciudad en busca de información, de repente un coche tirado por dos caballos paró frente a mí, del asiento del conductor bajó un hombre de mediana edad, me miró y se dirigió hacia a mí.
-La señora desea conocerle, le espera dentro - dijo el cochero.
-¿Qué?¿La señora?¿a mi?.
-Sí, al parecer le ha causado gran impresión y desea conocerle personalmente.
¿Gran impresión?¡Si casi habia pasado desapercibido!¿como le iba a causar impresión a nadie?
Algo no cuadraba, pero quería saber más, así que acepté la oferta, monté en el carruaje y me senté, frente a mí estaba ella, era una mujer de unos 30 y pocos años, tenía el pelo muy largo y de color castaño claro, su tez era blanca como la nieve, tenia los ojos de color verde claro, vestía un vestido largo de color azul oscuro, con unos guantes y una pamela a juego, sin duda parecía una dama de la nobleza, parecía fría, durante algún tiempo estubo mirandome fíjamente, en silencio, como intentando saber que pensaba, yo estaba bastante incomodo ante aquella situación, no sabía que quería de mí, ni de que me conocía, ni como me habia encontrado.
-Mi nombre es Annabelle, encantada de conocerte.
Me extendió la mano, yo no sabía que tenia que hacer ni que decir, así que me quedé en silencio.
Ella apartó la mano.
-Supongo que te preguntarás porqué te estaba buscando.
Me mantuve en silencio.
-Bueno... lo cierto es que me has sorprendido mucho, llevo siguiendo tus pasos desque que llegaste a la cuidad.
No sabía que decir, aquello me tenia perplejo.
-El arrojo y la determinación que has demostrado me han sorprendido bastante, además de todo el empeño que le estas poniendo para encontrar a tu hermana.
¿Mi hermana?¿como sabía aquello?¡era casi imposible!
- Además Lord Milford es un poderoso adversario, has demostrado mucha valía enfrentandolo sólo.
¿como sabía todo aquello?
-Supongo que te preguntarás como sé todo esto, seré sincera contigo, yo también soy un vampiro, de hecho, al igual que Milford pertenezco a un grupo conocido como "clan tremere", sin embargo, salvo el nombre del clan, poco nos une.
-¿De verdad eres un vampiro?- pregunté.
-Vaya, por fín hablas, estaba empezando a pensar que te habias quedado mudo.
-Milford a sec...
-uestrado a tu hermana y quieres que te convierta en vampiro para poder salvarla ¿cierto?
-...
-Te diré que convertirte en vampiro es un paso muy dificil, una vez te transformes no habrá vuelta atrás.
-Debo hacerlo por mi hermana, tengo que res...
-catarla, ya lo sé, es lo más importante en tu vida y quieres salvarla, de acuerdo, te pondré a prueba, trabajarás para mí como mi criado, te adiestraré según convenga y cuando estés preparado, si aún sigues queriendo ser un vampiro, te convertiré en uno.
Yo sonreí levemente, aquella extraña mujer que acababa de conocer parecía dispuesta a ayudarme, además parecía no mentir, así pues acepté su oferta.
Entonces entré a trabajar bajo las ordenes de la Señora Annabelle, ella y sus demás sirvientes me enseñaron a comportarme y vestir correctamente, además de enseñarme cosas sobre los vampiros y su organización, me dijeron que habia muchas clases distintas de vampiros, cada uno con poderes y habilidades únicas, me contó que el clan tremere provenía de una casta de magos que se convirtieron en vampiros y que por ello tienen el poder de convocar magia, me dijo que cada casa tenía un tipo de magia específico en el cual eran especialístas, la casa de Milford era especialista en convocar fuego, mientras que ella y su casa eran capaces de usar el agua tanto de forma defensiva como de un modo mas agresivo, durante 7 años estube aprendiendo y escalando en el grado hasta que me convertí en la mano derecha de la señora, pero mi proposito no habia cambiado, sabía cual era mi objetivo y cómo debía conseguirlo.
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Lo he cortado en la mejor parte a posta, mañana si soy capaz publicaré la 6º entrada, esa que tanto juanjo anhela y que yo tanta coba le doy... es posible que no quede satisfecho a la primera y no la publique mañana...pero bueno... el tiempo lo dirá.
LOK!!!

martes, 17 de abril de 2012

Crónicas vampíricas (parte 4)

Y llegamos a la cuarta parte... supongo que nunca pensé haber llegado tan lejos... (xD), ahora comenzarán las cosas interesantes...
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Mildford, la última pieza del puzzle, toda mi historia comenzaba con un ataque a mi casa, y ahora, yo, un chico de 15 años estaba a pocas horas de acabar la partida...
Todo estaba calculado, llevaba meses preparandolo, me colaría en mitad de la noche arropado por la oscuridad y aprovechando los cambios de guardia, luego seguiría los pasillos que tenía memorizados gracias a los planos que encontré hasta llegar a la sala principal, y allí vendría la parte mas dificil, debía matar a Mildford en venganza por lo que nos hizo... pero no sin antes obligarle a confesar donde tenía a mi hermana...
Habia llegado la hora, fuí hasta el castillo, era casi media noche, estaba todo rodeado de centinelas, portaban armaduras negras con una flor roja en el torso y armas de asta, esperé la oportunidad propicia para acercarme a la puerta, luego, cuando se abrió para el cambio de guardia me colé... no estaba resultando dificil, de hecho... era demasiado facil... corrí por los pasillos hasta que dí con la puerta de la sala central, todo estaba saliendo a pedir de boca, ni tan siquiera me habia cruzado con guardias, ahora tan solo tenía que cruzar la puerta final y llegar a la victoria.
Abrí la puerta cuidadosamente... pero chirrió un poco debido a los años que tenían las bisagras, entonces las puertas se abrieron de golpe, dentro, decenas de alabarderos a mi alrededor, ¿era una trampa?¿cómo lo pudo haber adivinado?¿era imposible?.
Giré la cabeza contemplando toda la habitación, había al menos 30 soldados y al fondo, sentado en una especie de trono estaba él, el hombre que habia atacado mi casa... sin embargo... parecia igual de joven... ni tan siquiera habia envejecido ¿serían ciertas las leyendas sobre la inmortalidad de los vampiros y él?, a su lado habia alguien sentado, tenía una túnica negra, no le podía ver el rostro.
-Vaya, has crecido -dijo Mildford refiriendose a mí - sabía que encontrarías todas las pistas y llegarías a mí.
¿Que estaba diciendo?¿que pistas?
- Pero no esperaba que fuera tan deprisa.
- ¿Pistas?¿De que hablas?
-¿Como de que hablo?, pues del libro, del mapa, del herrero... eran todo pistas.
¿Podría ser?¿me habia estado guiando hacia él todo este tiempo?
-¡¡¿¿Donde está mi hermana??!!- Grité.
-¿Tu hermana?¡Ah si!, la chica... pues está aquí conmigo...
La persona que habia junto a él se levantó y se quitó la tunica, ¿era ella? no podia ser, parecía tener poco mas o menos mi edad, era imposible... mi hermana debería tener casi 20 ya... sin embargo... se parecia tanto a ella...
-¿Qué?¿No te alegras de ver por fin a tu hermana?
-¿Que le has hecho a Jasmine?
-¿Que pasa?¿No es evidente?, ahora es uno de los nuestros...
¿uno de los suyos?¿de verdad la había convertido en un vampiro?, parecía la única explicación a lo que estaba viendo.
Corrí hacia ella por toda la gran sala, pero justo cuando a penas me quedaban un par de metros para llegar a ella, Mildford alzó los brazos y un muro de fuego me rodeó, Jasmine estaba allí, de pié, parada, con la mirada perdida en el infinito, era como si ni tan siquiera me reconociera.
-¿No te alegras de ver a tu hermano?- habló Mildford
Jasmine agachó la cabeza y se volvió a sentar.
- Pues parece que no mucho. - continuó - es una lástima que despues de lo que has pasado para llegar hasta aquí no vayas a conseguir nada, bueno, aún así, para que veas lo bueno que soy, si consigues escapar del castillo, quizá puedas ver mañana salir el sol- entonces Mildford se sentó - espero que me cuentes como es...
Entonces la pared se abrió y el trono retrocedió tras ella, habia vuelto a perder a mi hermana... y encima estaba completamente rodeado de centinelas y fuego... ¿era este mi fin?¿abría llegado mi final?
No!, no estaba dispuesto a creerlo, me armé de valor y salté por encima del fuego, los guardas se avalanzaron sobre mí, sin embargo sus armaduras les hacian lentos, podía predecir sus movimientos y anticiparme a ellos, fuí esquivandolos hasta que por fín llegué a la puerta, salí de la sala y corrí por el pasillo, ahora todo era diferente, grupos de guardias rondaban todos los pasillos, iba a ser casi como jugar al escondite, pero tenía que conseguirlo , si no, probablemente no tendría una segunda oportunidad, corrí y corrí todo lo que mis piernas me permitieron, hasta que conseguí escapar del pasillo, pero... había algo que me preocupaba... ¿era verdad que él habia ido dejando las pistas?¿y si ahora su intencion era que escapara?¿cual era su verdadero proposito?¿porqué habria convertido a mi hermana en vampiro?
Parecía que solo me quedaba una salida, para poder rescatar a mi hermana, debía ser como ellos, mi única posibilidad de victoria era si yo me convertía en vampiro...
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Y hasta aquí la 4ª parte... no hay mucho que añadir...
Nos vemos!!!
LOK!!

viernes, 13 de abril de 2012

Reflexiones

Hoy he leído la entrada de una amiga, en dicha entrada ponia un supuesto un poco extraño que me ha llamado la atencíon, pero me ha llamado la atención de varios modos... porque cada vez que lo leía encontraba algo "raro" nuevo...
Yo como físico tengo el deber moral y la obligación de resolver todos los supuestos hipoteticos que se me planteen... así que adelante.
El supuesto es el siguiente:
En una primera parte, mi amiga pregunta que como se sentiría uno si descubriera que alguien cercano a sí no lo quiere, que está con uno por hacerle feliz olvidandose esa persona de sí misma... y siguiendo al lado de uno aunque sea un infeliz...

Bueno, esta parte me ha encantado... esencialmente porque al principio escapa a toda lógica y tu mente sola piensa que "hay algo mal", que algo se contradice... pero no sabes qué... y te mosqueas... como cuando tienes un problema de solución evidente pero no eres capaz de encontrar "ese paso que lo une todo"... tras mucho meditar "creo" haber encontrado el "fallo" de la hipótesis, el cual se encuentra en la própia definición de felicidad, pero para verlo correctamente hay que reordenar las premisas...

1º)La persona que está a tu lado no es feliz
2º)No te quiere
3º)Sigue contigo y te hace feliz aún a pesar de las dos premisas anteriores

A ver... una persona que se desvive por alguien y por hacerlo feliz no puede no quererlo... es imposible... además ¿y si esa persona es feliz aciendote feliz a tí? ¿estaría uno dispuesto a no hacer feliz a esa persona no siendolo?.

Creo haber encontrado la respuesta, vamos con la segunda parte de la entrada...
En su segunda parte hace una profunda reflexión de la "soledad", profunda reflexión con la que me siento profundamente identificado y... es extraño... como pensar que alguien haga una reflexion en la que otra persona en una situacion completamente distinta y con una forma de ser completamente distinta se vea así...

Luego dicha entrada concluye con una tercera parte algo extraña...
(Llevaba como unas 4 lineas escritas que he borrado deliberadamente...)

martes, 10 de abril de 2012

Crónicas vampíricas (parte 3)

Despues de bastante tiempo, aquí me veo, frente al ordenador dispuesto a seguir con la historia... Pero según pasa el tiempo, me doy cuenta que... escribir sin guión es como... arduo... esencialmente porque no sabes lo que va a pasar hasta que lo escribes, y vale, tener en tensión a los lectores es bueno pero... tenerse en tensión a uno mísmo... Bueno, no nos enrollemos...
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Hacía como un mes que había empezado a seguir las pistas del libro, ya sé, parece una locura... pero ¿no lo era todo desde el principio?
Presuponiendo que lo que el libro contaba era cierto, tenía una base desde la que buscar e ir atando cabos... poco a poco me fuí enterando de cosas, como por ejemplo que en un castillo cercano a la comarca vivía un hombre bastante reservado y frío, una especie de terrateniente que dominaba la economía de la zona, sin embargo nadie en el pueblo lo había visto realmente ni sabía como era, además su castillo estaba construido de una forma extraña... no había ventanas que dieran directamente al exterior, la puerta estaba construida de manera perpendicular a la trayectoria del sol, etc... todo parecía indicar que aquel hombre era un vampiro... pero ¿lo sería de verdad? y si lo era ¿seria el responable de lo que le pasó a mi familia o sabría algo sobre lo sucedido? necesitaba encontrar mas información, dado que todo lo que tenía eran elucubraciones.
Ahora tenía dos formas de conseguir información, los libros y la calle y un proposito, averiguar quien era "el hombre siniestro del castillo".
Poco a poco, armado con papel y lapiz fuí recolectando informacion sobre sus negocios y cada pista me llevaba a la siguiente, compra-venta de ganado, de comida, telas, mano de obra... nadie lo había visto.
A la semana, ví un hombre vestido completamente de negro, era una tela de gran calidad, sin embargo él no parecia un noble, lo seguí, se adentró en la zona comercial y paró frente a la herrería, con un rapido movimiento de mano golpeó fuertemente la puerta, luego retrocedió y esperó, yo me escondí y esperé a ver que pasaba... del interior salió el herrero, el caballero de negro parecía dispuesto a liarla allí en mitad de la plaza:
- El señor Mildford me manda a ver si su pedido está ya listo.
- Lo siento, -respondió el herrero - me temo que no tengo aun lo que el señor me pidió.
- ¿Como? - vociferó el caballero -¡Hace una semana que debería haber estado terminado! ¿y me vienes ahora con estas?
- Lo siento...
- ¿Lo sientes?¡Maldito!, ¡No saldrás impune de esta, Lord Milford se encargará de tí!
Tras esto, el caballero se dió la vuelta y se marchó, ahora todo parecía indicar que ese tal Milford era el noble del castillo, pero necesitaba algo que me indicara que era mi "hombre".
Mi intuición me decía que esa noche algo malo le iba a pasar al herrero y que ese acto desvelaría la identidad de Lord Milford, así pues, esperé a que empezara a anochecer y seguí al herrero hasta su casa, al entrar saludó a su mujer y a su pequeña hija... yo tenía un mal presentimiento, se me infundió que aquellos pobres aldeanos morirían en cuestión de horas, ¿debia avisarles?, no... era mejor esperar, no estaba seguro de nada...no merecía la pena asustar a aquellas pobres personas por una suposición, además, probablemente no me creerían...
No llegó nadie, las horas pasaban y empecé a pensar que quizá fuera una pista falsa que no conducía a ninguna parte... ya era tarde, estaba desanimado y tenía sueño cuando me dispuse a irme, cuando, a lo lejos ví varias luces acercandose, parecían jinetes... bueno, no perdía nada esperando un poco más.
Mis sospechas se confirmaron ràpido, los jinetes se dirijían hacia la casa del herrero, decidí arriesgarme y acercarme todo lo posible, arropado por la oscuridad de la noche me acerque a las lindes de la casa. Cuando los jinetes desmontaron pude ver quien iba a la vanguardia del grupo... ¿podia ser?, no... era imposible... ¡se parecia al hombre que quemó mi casa!
Ahora todas mis sospechas se confirmaban, aquel hombre trabajaba para el vampiro que se llevó a mi hermana y dicho vampiro ¡era Milford!, pero... ¡la familia!¡estaban en peligro!¡debía hacer algo!
Los hombres de Milford patearon la puerta, el hombre que quemó mi casa entró y vociferó:
-¡Vengo a cobrar tu deuda con Lord Milford!
Se oyeron voces en el interior de la casa y todo comenzó a arder, era demasiado tarde... el hombre salió todos volvieron a montar en sus caballos y se fueron... yo estaba aterrorizado en el suelo... mis piernas no respondian... no me podía mover... sin embargo tenía que hacerlo, me armé de valor y corrí hacia adentro de la casa, estaba todo en llamas, el humo a penas me dejaba respirar, oí voces provenientes de la segunda planta ¡parecia quedar alguien con vida!, me cubrí la cara con la ropa y subí las escaleras, ¡era la niña!¡estaba atrapada en su cuarto!¡debía salvarla!
Las visagras estaban puestas de tal modo que lla puerta habría hacia adentro y la niña no podía abrir desde el interior, pateé la puerta con todas mis fuerzas, pero no cedió, era demasiado débil... los gritos de desesperación y los sollozos de la niña eran cada vez mas fuertes ¿no podía salvarla? me negaba a creerlo, tenía que conseguirlo, ¡a cualquier precio! golpeé, empujé y pateé la puerta una y otra vez, aquella niña dependía de mí, ¡no podía dejarla morir!, seguí, seguí y seguí hasta que al final la puerta cedió y se abrió, la niña estaba allí en un rincon, asustada, abrazada a un muñeco... todo su cuarto ardía... corrí hasta ellá, la sujeté como pude y la llevé fuera de la habitación, luego corrí escaleras abajo y salimos de la casa, caí al suelo, la niña estaba entre mis manos, tendría un par de años menos que yo, su pelo era negro y tenia los ojos oscuros... tenía marcas de cenizas por toda la cara... comenzó a toser...¡Lo había logrado!¡la había rescatado!
La niña intentó hablar:
-Mi... pa...dre... ha...
Dejó de hablar... no se movía, tenia la mirada perdida... habia muerto... en realidad no conseguí salvarla, fue demasiado tarde... habia muerto por mi culpa, porque yo era debil...
Entonces rompí a llorar desconsoladamente, no habia podido salvarla, no podria salvar nunca a nadie, era un completo inutil...
-¡NO!- grite, no me podía hundir, debía seguir, encontrar a mi hermana y salvarla.
Juré que jamás ninguna chica sufriría o moriría por mi culpa, aquello no se volvería a repetir.
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Vaya... ha sido mas corta de lo que esperaba... pero me he emocionado y además, bueno, se me acaba el tiempo...
Espero seguir próximamente
LOK!!!!