martes, 14 de febrero de 2012

Crónicas vampíricas (parte 2)

Hace 4 años que comencé con el relato aquí: .
Y lo dejé porque me desanimé de escribir, hay que decir que una mala epoca la tiene cualquiera, y por aquel entonces veía conspiraciones hasta en la sopa.
Yo supongo que os preguntareis ¿porque ahora?, bueno, pues básicamente hay 3 razones, la primera es que estaba haciendo un programa en fortran, me he dado cuenta de que no lo puedo continuar porque me falta codigo fuente (que esta en un lugar al que no puedo acceder en este momento), pero como estoy inspirado para escribir lineas me he dicho "pues escribamos el relato".
La segunda, es que hace poco, "alguien" (cuyo nombre no diré por eso de no poner nombres en el blog) me animó hace poco a continuarlo.
Y la tercera razón es porque Juanjo ha retomado la partida con la que comencé el relato y aún debo entregarle la historia, así pues será el unico al que obligaré a leer estas lineas, el resto de mis lectores (si aun me quedan) que sepan, que si no les gusta, que se la salten ^.^
Bueno, acabada la declaracion de intenciones comencemos con el relato.
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Tras toda la noche sin dormir, el sol salió, volví hacia mi casa, toda la gente en la calle hablaba del incendio, todos sacaban sus propias teorias, "una chispa del fuego", "una lampara de aceite", pero todo eran rumores, nada coincidia ni remotamente con lo que yo ví, y nadie parecía hacerme caso cuando intentaba contarles lo que de verdad ocurrió, todos pensaban que me lo inventaba a causa del trauma del fuego, y nadie hacia nada por creerme.
Los primeros dias viví con unos vecinos del barrio, al principio creí que en verdad querían ayudarme, pero poco a poco me fui dando cuenta que en realidad eran como todos y sólo pensaban que estaba loco y que cuidaban por lástima.
Así que al poco tiempo me escapé, volvía a estar solo, como aquella noche, pero esta vez no buscaba ayuda, en el fondo de mi alma sabía que nadie me ayudaria y que si queria encontrar a mi hermana debía buscarla por mi cuenta.
Para encontrar a mi hermana necesitaba recabar información, pero sabia que la gente no me contaría nada a mi "el pobre niño que escapo del incendio y que esta loco", así que debía escucharles sin que ellos lo supieran, pero aún así no sabia que escuchar y no podia estar en todas partes, así que seria largo, lo segundo que necesitaba es qué comer, pero vamos, a un chico de mi edad no le resultaría dificil mezclarme entre la multitud y conseguir comida en el mercado, ahora, mi principal problema era dónde dormir. Mi casa estaba destruida, no podia ir a casa de ningun conocido porque intentarian "ayudarme", además debía conseguir que no me encontrasen si querían buscarme; con esto en mente decidí esconderme en la biblioteca, en un pueblo como éste, la biblioteca era el mejor escondite del mundo, grande, silencioso, con zonas suficientemente amplias y oscuras como para pasar desapercibido, y lo mejor de todo, la mayoría de la gente no entraba nunca.
Al principio me pareció muy buena idea mi plan, sin embargo, la primera noche que pasé en la biblioteca fue horrible, aquello era siniestro, estaba oscuro, vacío y hacia mucho frio; sin embargo era mi mejor opcion y me resultaba mas sencillo conseguir lo necesario para mejorar aquel lugar que buscarme una nueva localización.
Así pues, dedicaba todo el día a ir de un lugar para otro del mercado, escuchando a la gente, consiguiendo comida, velas, mantas y todo lo que me pudiera ser útil, luego, a primera hora de la tarde, volvía a la biblioteca y poco a poco iba introduciendo lo que habia conseguido dentro de la mísma y escondiendolo, luego me colaba finalmente y me ocultaba hasta que, al caer la noche cerraban. Me llevó una semana conseguir "alojarme" en aquel siniestro lugar, una semana poco productiva en el aspecto de mi búsqueda, dado que nadie decía nada que me pudiera servir.
Pero esa noche todo cambió, oí un ruido en la biblioteca, me levanté, encendí una vela y busqué que podia ser aquel ruido, por un lado no era buena idea encender una luz si era el guarda, pero el miedo no te deja pensar con claridad y haces cosas que , vistas con la perspectiva de los años, resultan un poco estúpidas; bueno, fuí lentamente recorriendo aquellos grandes pasillos llenos de libros, cuando sentí un escalofrío en mi espalda, me giré y andé hacia atrás algunos metros, estaba asustado, me faltaba el aire... cuando de repente caí al suelo, la vela que llevaba entre las manos tambien cayó apagandose y rodando hacia las estanterías, asustado, casi llorando y sin levantarme fui hacia donde habia caido la vela y volví a encenderla, con luz ví... nada, no habia nadie, parecía que mi imaginación me habia jugado una mala pasada, entonces alumbré al suelo y allí estaba, era un gran libro con las pastas rojas, lo miré parecía una novela, al parecer me habia metido en la zona donde estaban las novelas, me sentí aliviado.
Cogí la novela y me la llevé donde estaban mis cosas, al fin y al cabo sabía que aquella noche habia acabado para mí y que no podria dormir más, así que decidí comenzar a leerla, aunque mi madre me habia enseñado un poco a leer, me costaba trabajo hacerlo rápido y me atascaba constantemente, pero al fin y al cabo no tenía otra cosa mejor que hacer y seguí leyendo.
Aquel libro, según entendí trataba sobre unos habitantes de la noche que se alimentaban de sangre de personas, estos seres, que, a primera vista no eran distinguibles de los propios humanos, eran llamados "vampiros". En aquel libro contaba cosas sobre estos seres, cosas que en principio no me parecían mas que un simple divertimento para las largas noches en la biblioteca, pero un día, andando por el mercado oí a unos hombres hablar sobre una especie de asesinato, rápidamente me escondí y escuché la conversación, al parecer un par de noches antes habían encontrado el cuerpo de una muchacha joven sin vida, con dos extrañas marcas en el cuello y la piel exageradamente blanca para el tiempo que llevaba muerta, además cerca de la escena vieron a un hombre cuya descripción se aproximaba mucho a uno de aquellos que asaltaron mi casa, en ese momento no podia creerlo, es como si el libro, el asesinato y el rapto de mi hermana estubieran conectados ¿podria ser cierto?¿serian aquellos hombres que atacaron mi casa vampiros como los del libro?¿o me estaba dejando llevar por una mezcla entre imaginacion y falta de sueño?, fuera lo que fuera, debía encontrar respuestas.
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Y hasta aquí el segundo "capitulo", espero que a quien lo lea le guste o que por lo menos sí pase un rato agradable.
Espero volver en próximas ocasiones.
Un saludo
LOK!!!